Bosques de España para visitar

Bosque pintado de OmaCuando llega el otoño, los bosques de España se vuelven más bellos, es un momento ideal para realizar una escapada por nuestro territorio. Esta vez te recomendamos los pinares de Vinuesa, en Soria, pasearemos por el bosque de Iruelas, en Ávila y por el bosque de Oma, en Vizcaya, un paraíso cargado de arte. Además de una de las reservas de la biosfera de España: el bosque de Muniellos, en Asturias. Concluiremos con el bosque de Buçaco en las afueras de Coimbra, en Portugal.

Los pinares de Vinuesa, Soria, constituyen un bosque centenario capaz de inspirar al poeta andaluz Antonio Machado. Tampoco estaría de más vivir en persona la fiesta de la pinochada: se trata de una ruda tradición que viene de muy antiguo, de un tiempo en el que la virgen se apareció en los bosques provocando sin intención una batalla entre los aldeanos de Vinuesa que se la disputaban con los pueblos vecinos. Finalmente triunfaron, pero gracias a la ayuda de las osadas mujeres del lugar que lucharon sin cuartel. Desde entonces cada año la tradición permite en dicha celebración que las mujeres golpeen a los sufridos varones con ramas de pino. Aunque para ello tenemos que esperar hasta el próximo mes de agosto.

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Ahora nos adentramos en el valle de Iruelas, en Ávila. Situado en el extremo oriental de la Sierra de Gredos, ha sido una de las últimas incorporaciones al grupo de Espacios Naturales que la Consejería de Medio Ambiente ha protegido con la denominación de Reserva Natural. Se trata de un pequeño y especial territorio drenado por una serie de arroyos de montaña. Sus laderas aparecen cubiertas por un valioso bosque, formado por una gran diversidad de especies, entre ellas el pino resinero, implantado en antiguas repoblaciones, aunque también se localizan manchas de pino silvestre, roble melojo, especie autóctona de la zona, olmos montanos, tejos y enebros. En otoño y en primavera el bosque de Iruelas luce con su máximo esplendor.

Un bosque es un lugar mágico. Vegetación espesa, olor a humedad y a verde… han inspirado grandes obras a muchos escritores y pintores. Ejemplo de esa vena creadora es el bosque de pintado de Oma, en Vizcaya. Un museo de arte contemporáneo en plena naturaleza, concebido y realizado por el pintor vasco Agustín Ibarrola. En este paraíso de rojos, naranjas, amarillos, azules y violetas se condensan tantas obras como puntos de vista tenga el visitante. Es un concepto singular de arte vivo que evoluciona con los árboles y el pasar del tiempo. No obstante este bosque ha despertado las más profundas controversias porque hay quienes consideran que las pinturas son una forma de agresión al entorno.

Entre los muchos bosques de nuestro país algunos gozan de una mayor protección que los demás en función de las especies que albergan. Uno de los más valorados y protegidos de toda España es el bosque de Muniellos, recientemente catalogado como reserva mundial de la biosfera. Se trata de un bosque de los de antes, de aquellos que hacen pensar al viajero en tiempos lejanos y seres mitológicos. Además es el espacio europeo de mayor concentración de robles, aunque se pueden ver enormes acebos y hayas. Sin duda el rey de estos bosques es el oso pardo, que ha dado a los habitantes de la zona no pocos quebraderos de cabeza. Muniellos es precioso en cualquier época del año, independientemente de la estación y las condiciones climáticas.

En la isla de la Palma hay otro bosque casi fantasmal y que goza de la misma protección que Muniellos. Se trata del bosque de los Tilos.

Por cierto, no sólo en España hay excelentes bosques. También en Portugal encontramos maravillas, como es el bosque de Buçaco, cerca de Coimbra. El paraje reúne árboles de todos los rincones del mundo, que han cultivado los monjes a lo largo de la historia y que les proporcionaban los exploradores. Destacan los frondosos paseos, las cuevas donde oraban los monjes y la impresionante cascada de Fonte Fría.

Y aquí termina el recorrido otoñal, sin duda muy adecuado para relajarse después del verano, evadirse del mundo y disfrutar de la naturaleza.

Crédito imagen: J.Lastras

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