Guía turística de Suiza

Guía de SuizaLa guía turística que iniciamos en esta ocasión es Suiza, la tierra de los quesos, el chocolate y las montañas. Quizás sea esto lo más famoso de este país independiente de la Unión Europea, pero posee otras muchas cosas que valen mucho la pena conocer. Por ello visitamos diferentes ciudades suizas, empezando por Neuchâtel.

Turismo en Neuchâtel

Situada en el extremo oriental del lago de su mismo nombre, Neuchâtel es rica en patrimonio histórico y cultural. La mejor forma de ser testigo de todo esto es, como siempre, a pie. Así que damos comienzo con nuestro agradable paseo por los jardines de estilo francés que rodean el hotel DuPeyrou. Este palacio de estilo Luis XVI fue construido por encargo de Pierre Alexandre DuPeyrou, un amigo de Rousseau que tras la muerte del escritor publicó en Ginebra la primera edición completa de sus obras.

Tras la visita del hotel DuPeyrou nos dirigimos al casco antiguo para conocer algunos de sus edificios más emblemáticos. Pero antes hacemos una breve parada en uno de los establecimientos con más historia de la ciudad. Se trata de la confitería más antigua de Suiza, donde un chocolate delicioso de gran fama mundial nos dará la energía suficiente para afrontar las empinadas calles que se dirigen hacia el Castillo.

En nuestro camino nos encontramos con la fontaine du Banneret, cuya primera función fue abrevar a las vacas y a los caballos. Esta fuente está emplazada en la Croix du Marché.

Llegamos al Castillo, situado estratégicamente en un promontorio que domina la ciudad. Originario del siglo XII, aunque construido en varias etapas, los diferentes edificios se distribuyen alrededor de un gran patio al que se puede acceder desde la calle de la Colegiata, a donde nos aproximamos ahora.

El interior de la Colegiata es de estilo gótico. Aquí destacan las bóvedas y el cenotafio de los Condes de Neuchâtel, un monumento de piedra compuesto de grandes estatuas policromadas que se remontan al siglo XIV. La terraza que rodea la iglesia nos ofrece una bonita imagen de la ciudad de Neuchâtel y de la tour des Prisons.

Aunque para obtener una bella panorámica de los lagos Neuchâtel, Murten y Biel lo mejor es subir hasta el monte Chaumont. Desde este privilegiado mirador se puede observar en días claros la región de los Tres Lagos con los Alpes al fondo.

La subida al Chaumont puede realizarse gracias a un funicular o a través de una sinuosa carretera. Cualquiera de las dos opciones están bien para abrirnos el apetito y no dejar pasar la ocasión de degustar una fondue típica de esta parte de Suiza. En contra de lo que pueda parecer la fondue, ya sea de carne o de queso, es un delicioso y contundente plato de fácil elaboración. Su secreto se encuentra en el aliño, que no es otra cosa que el vino.

Otros lugares turísticos de Suiza

Continuando con nuestro recorrido nos trasladamos a Cressier, una localidad situada entre el lago de Neuchâtel y el de Bienne, donde catamos los caldos del viñedo de Jungo & Fellmann. La meticulosa selección de las uvas así como los exhaustivos controles en su elaboración confieren una alta calidad a estos vinos que se han venido produciendo durante varias generaciones.

Vinos con una gran tradición que van unidos a la historia de los primeros habitantes de Neuchâtel. Para saber un poco más acerca de estos primitivos pobladores y de otras tradiciones de la región, una buena idea es acercarse al Latenium, un museo arqueológico que cuenta con un emplazamiento privilegiado.

Después de este productivo día, una buena forma de despedirse de la ciudad de Neuchâtel es realizar un agradable paseo alrededor de los jardines y del muelle de Ostervald, donde el tiempo, a pesar de ser Suiza una gran industria relojera, se detiene al amparo del cálido sol suizo.

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